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Esencia sin apariencia

Es cierto que debemos crecer y madurar, pero lo que nunca debemos dejar es nuestra niñez interior, ver el mundo como lo ve un niño, no en el sentido de los comportamientos, pero si esa ingenuidad que los caracteriza.Es mentira que con los años llega la madurez, es otra realidad que no necesita pruebas, solo la vivimos y ya.Al relacionarnos con las demás personas es importante tener presente que somos muy distintos, pensamos y actuamos diferente, aunque hay muchas personas hábiles y maduras en ciertos aspectos en edades en las que uno se asombra.Todos tenemos imperfecciones y hasta limitaciones, unos mas maduros que otros, niños con mentalidad de adulto y adultos con mentalidades de niños. Todo está en conocernos, crecer y mantener nuestra esencia. 


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Suspiro

Respiro, suspiro y me alivio,esto solo dura unas cuantas horas.
Me ilusiono con que al levantarme todo haya pasado.
Pero él siempre ha estado ahí, invisible, intocable y a la espera.

Vaivén

Irreverente,
insaciable,
impredecible.

Algunos días se levanta azul,
otros cristalino,
y a veces se hace el verdoso.

Baila al ritmo del viento,
mientras le saca espuma a la costa.

Y cuando el sol se arropa con él, 
la luna sale para brillar ante su grandeza.

Por siempre

El canto de los pájaros, el choque del viento sobre los árboles y las pisadas sobre las hojas era lo único que interrumpía el silencio de aquel bosque.No eran necesarias las palabras cuando las miradas lo decían todo. Caminaron durante una hora sin pronunciar una sola palabra, hasta que vieron el árbol más grande, frondoso y hermoso del bosque. Era tanta su grandeza que lo admiraron por minutos, hasta que Juan se acercó, sacó una navaja de su bolsillo y decidió inmortalizar su amor por Patricia en un corazón que encerraba sus iniciales. Al cabo de unos meses, el último testigo de aquella relación fue talado.