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Si no lo hago yo, ¿Quién?


   
Como seres racionales, es cierto que todos tenemos responsabilidades incluso desde que nacemos, tenemos la responsabilidad de comunicarnos así sea por medio de un gesto o un lloriqueo para lograr lo que necesitamos.

Vamos evolucionando y creciendo y a medida de los años se van creando responsabilidades en diferentes ámbitos; amoroso, familiar, escolar. Pero siempre hay exigencias de por medio.
Están las personas que asumen sus compromiso sus responsabilidades y hasta “Se ponen las 10” para asumir las ajenas, esto se ve mucho en los temas académicos y laborales.  

Ahí es dónde entra “si no lo hago yo, entonces ¿quién? Otra persona se puede encargar de hacer lo que usted tenía que hacer, pero ¿qué pasa? el aprendizaje y la experiencia queda para esa persona.
Si no hace las cosas en el momento adecuado, puede que después sea demasiado tarde y en estos tiempos, cada segundo vale oro.

Estamos en un mundo donde la competencia laboral cada día es más fuerte y si no asumimos una posición clara frente a las tendencias y retos que nos trae la tecnología y los mercados nos vamos quedando, nadie está dispuesto a retroceder por ayudar.
La misma competencia nos ha llevado a una sociedad “Yoyista” en donde primero yo, segundo yo, tercero yo y lo que sobre para mí, eso a su vez lo hace más competitivo ya que siempre va a estar hambriento por conocer más, explorar más y dar más.

En conclusión está en nuestro ser llegar a trascender, determinar tiempos para sus propósitos y lo más importante. Estar en la búsqueda contante del aprendizaje y crecimiento en todos los ámbitos posibles.

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