Ir al contenido principal

A mi dieta le faltó harina

Hoy en día han creado cantidad de mitos y prejuicios sobre el tema de la alimentación, han tipificado qué es lo bueno y qué es lo malo.
Estamos en el boom de una época FIT, en donde prefieren una barra de cereal que un pan recién salido del horno, y no solo por salud, sino por moda. Pero, realmente todos los prejuicios que se han creado son reales (?)

Alguna vez nos hemos puesto a pensar ¿Qué sería de nuestras vidas donde no hubiera existido la harina?

Muchos doctores y nutricionistas entran dentro de la ignorancia colectiva al prohibir completamente la harina y lo que no saben es que la harina es un carbohidrato que proporciona el 56% de la energía diaria que necesita nuestro cuerpo.

Una cosa es que los colombianos no sabemos medir las porciones de harina de forma adecuada, nos encanta que nos sirvan arroz, pasta, y papa. Es justa una porción al día, hay miles de productos que provienen de ella y son antojos.
A quién no le antoja el olor de un pan recién salido del horno, una galleta con sabor casero, unas pastas con una buena salsa…
Los excesos son malos, pero si sabemos moderar el consumo de esta va a verse reflejado en la energía para cumplir nuestras tareas del día.


Los mitos pasaron a ser tradición, en pleno siglo XXI existe internet y papá google para que se informe y no caiga dentro de la multitud que cree todo tipo de acusación sin bases científicas comprobadas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vaivén

Irreverente, insaciable, impredecible. Algunos días se levanta azul, otros cristalino, y a veces se hace el verdoso. Baila al ritmo del viento, mientras le saca espuma a la costa. Y cuando el sol se arropa con él,  la luna sale para brillar ante su grandeza.

Selección de tercetos.

El día me alivia La tarde me alerta La noche me angustia. El mundo me atrae El país me secunda La ciudad me adopta. El sol me ilumina El calor me sofoca La luz me guía. El enemigo me hace fuerte Los amigos me asustan El amor me desvela. El clima me penetra La lluvia me arrulla El frío me aviva. El cigarrillo me tranquiliza El alcohol me integra Las drogas me aíslan. La ansiedad me mata El deseo me enciende La desilusión me anima. La amistad me reconforta El amor me desarma El sexo me recarga. La risa me da vida Una lágrima me conmueve La caída me revela. El punto me inicia La línea me lleva La coma me pausa. El segundo me dispersa El minuto me presiona La hora me acecha. Mi cerebro ordena Mi cuerpo ejecuta Mi corazón acelera. La alegría me acompaña, La tristeza me persigue, La muerte me espe...

Si no lo hago yo, ¿Quién?

    Como seres racionales, es cierto que todos tenemos responsabilidades incluso desde que nacemos, tenemos la responsabilidad de comunicarnos así sea por medio de un gesto o un lloriqueo para lograr lo que necesitamos. Vamos evolucionando y creciendo y a medida de los años se van creando responsabilidades en diferentes ámbitos; amoroso, familiar, escolar. Pero siempre hay exigencias de por medio. Están las personas que asumen sus compromiso sus responsabilidades y hasta “Se ponen las 10” para asumir las ajenas, esto se ve mucho en los temas académicos y laborales.   Ahí es dónde entra “si no lo hago yo, entonces ¿quién? Otra persona se puede encargar de hacer lo que usted tenía que hacer, pero ¿qué pasa? el aprendizaje y la experiencia queda para esa persona. Si no hace las cosas en el momento adecuado, puede que después sea demasiado tarde y en estos tiempos, cada segundo vale oro. Estamos en un mundo donde la competencia laboral...